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Ocosingo y la Selva Lacandona: uno de los mejores cielos nocturnos de México para observar estrellas

sáb, 9 de may de 2026|Compartir:
Río Tzendales

La región de Ocosingo y la Selva Lacandona en Chiapas reúnen condiciones únicas para la observación astronómica: cielos oscuros sin contaminación lumínica, baja densidad poblacional y un entorno de selva tropical que amplifica la experiencia nocturna. Para el viajero que busca combinar ecoturismo con astronomía, esta zona del sureste mexicano es una de las opciones más auténticas y menos explotadas del país.

La Selva Lacandona, que abarca gran parte del municipio de Ocosingo, es una de las regiones con menor contaminación lumínica de México. Al encontrarse dentro de áreas naturales protegidas como la Reserva de la Biosfera Montes Azules, la Reserva de la Biosfera Lacan-Tun y el Área de Protección de Flora y Fauna Chan-Kin, vastas extensiones de selva permanecen sin electrificación artificial, lo que genera condiciones de oscuridad nocturna excepcionales. En noches despejadas, entre noviembre y abril (la temporada seca y más recomendable para visitar la zona), la Vía Láctea es visible a simple vista con una claridad difícil de encontrar en cualquier destino urbano o semiurbano del país.

Desde los campamentos ecoturísticos de la comunidad lacandona en Lacanjá Chansayab, ubicada dentro del municipio de Ocosingo, los visitantes pueden combinar la experiencia de la selva nocturna con la observación del cielo. La comunidad cuenta con más de 22 campamentos operados por familias lacandonas, donde es posible hospedarse en cabañas rústicas con servicios básicos y contratar guías locales para recorridos nocturnos. Estos recorridos, aunque no están formalmente etiquetados como "turismo astronómico", permiten escuchar la selva de noche, observar fauna nocturna como caimanes, aves rapaces y, con suerte, avistamientos de mamíferos, todo bajo un cielo estrellado de primera calidad. La Laguna Metzabok (Dios del Trueno en maya lacandón) es otra maravilla natural de la región que vale la pena explorar durante la estancia.

Para quien viaja con equipo de observación propio, ya sea binoculares o un telescopio portátil, los campamentos de Lacanjá Chansayab ofrecen espacios abiertos alejados de cualquier fuente de luz artificial. Desde estas latitudes (cercanas a los 16 grados norte), el cielo austral es más accesible que desde el centro del país, lo que permite observar constelaciones y objetos del hemisferio sur que no son visibles desde ciudades como Monterrey o Ciudad de México. Aunque no existe infraestructura astronómica formal en la zona, la combinación de oscuridad, altitud moderada y transparencia atmosférica en temporada seca hacen de Lacanjá un punto de interés real para astrónomos aficionados.

La ciudad de Ocosingo, con aproximadamente 50,000 habitantes y punto de acceso a la Selva Lacandona, funciona como base logística para quienes planean esta experiencia. Desde Ocosingo se puede llegar a Lacanjá Chansayab por la carretera fronteriza en un trayecto de entre 2.5 y 3 horas en vehículo particular o colectivo. La ruta pasa por paisajes de selva progresivamente más densa y por comunidades tseltales, lo que convierte el trayecto en parte de la experiencia. En la propia ciudad de Ocosingo también merece una visita el mercado Belisario Domínguez, donde se puede probar queso de bola artesanal de la región, considerado uno de los mejores del estado. El ecoturismo en la Selva Lacandona ha crecido significativamente, con nuevas rutas que promueven la conservación y la aventura.

Para quienes deseen maximizar la experiencia nocturna en la Selva Lacandona, algunos consejos prácticos: los meses de noviembre a febrero ofrecen las noches más secas y frescas, con menor probabilidad de nubes. La luna nueva o cuarto menguante son las fases ideales para la observación de cielo profundo. Es indispensable llevar repelente de insectos, ropa larga y linterna con filtro rojo (que no afecta la adaptación visual a la oscuridad). La tarifa de los campamentos lacandones varía entre 200 y 400 pesos por persona por noche dependiendo del servicio incluido; los guías nocturnos se contratan directamente en la comunidad. Se recomienda reservar con anticipación, especialmente en temporada alta (Semana Santa y verano), contactando a las familias operadoras a través de agencias de turismo de naturaleza con presencia en Palenque o San Cristóbal de las Casas.

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